En este espacio voy a relatar mi proceso de tesis en Comunicación Social. Largo proceso que comenzó hace… no recuerdo. Más de un par de años y muchas cosas en el medio. ¿El tema? No lo sé, todavía. Varios, ninguno… pero este blog tiene fecha de vencimiento: mayo de 2008. ¡Quiero ser licenciado! Que el título engrose mi boleta de sueldo ¡Jajá! Pero no sólo eso. Quiero dejar de arrastrar esta mochila pesada, quiero poder responder –si, me recibí–, quiero estudiar nuevas cosas, empezar nuevos caminos académicos, descubrir nuevos destinos en mi ruta al conocimiento, a la práctica profesional, a la investigación… Praxis.

Inspirado en el blog de Soitu.es, donde cuentan “cómo se frabrica” la web “informativa, útil y abierta” que planean lanzar a finales de 2007.

Principio Antes de terminar de cursar y rendir las últimas materias de la carrera ya habíamos empezado a pensar la tesis. ¿Quiénes? Héctor, Pepe, Patricia y yo, Gustavo. ¿Nadie más? En realidad surgió en base a una propuesta laboral: hacer un sitio web de noticias para la Armada Argentina. Ahí trabajaban Héctor y Patricia, como civiles, y Pepe, un militar. El capitán Ulloa, jefe de prensa del Comando de Operaciones de la Base Naval Puerto Belgrano y director de Gaceta Marinera, lideró esa idea que se concretó después de medio año de quemar pestañas, neuronas, cigarrillos y CD’s. Pero ya mencioné que pasaron muchas cosas en el medio. La más significativa de todas y la única que voy a mencionar es el suicidio de Héctor, en 2002. Patricia tomó otro camino teórico-práctico con mejores resultados y Pepe sigue casi como yo, arrastrando este último trabajo u otro que tiene entre papeles. ¿Y ahora? Elecciones Ahora estoy decidido a recibirme (las razones ya las enumeré en el tercer párrafo y las que se me vayan ocurriendo ya las manifestaré). Resta elegir si seguir con aquel trabajo o encarar uno nuevo. Temas tengo. Ganas de abordar uno de esos, también. ¿Voluntad? no lo sé. Evalúo mentalmente los pro y los contra de esos dos caminos. Ya está hecho. Sólo hay que ponerse a escribir. Puedo agarrar como puntapié inicial el rediseño del sitio. Tengo el marco metodológico casi hecho. Vengo diciendo esto desde que empecé. ¿Elegir un tema nuevo? ¿Hacerlo yo solo? ¿Ponerme a laburar? ¿Contactar a gente que no conozco? ¡Uff! No tengo tiempo. En qué momento querés que lo haga. Tengo 253 proyectos sin comenzar. Otra vez ¡uff! Bueno. Salir un poco. Encontrar nuevos caminos. Descubrir nuevas miradas comunicacionales. ¡Basta de tanta comunicación institucional! Puede estar bueno. ¡¡¡Y los temas soooon!!! Ehhhhhhhhhh… Otra vez, pero sin fanfarria. Y los temas son… A ver. Me acuerdo de un trabajo sobre comunicación comunitaria. Un proyecto de llevar los procesos de recolección y distribución de noticias al barrio, a las sociedades de fomento, a las pequeñas organizaciones del tercer sector. Estaba bueno. La aproximación teórica la escribí casi toda yo. Pero no lo implementamos, está desactualizado y la tecnología se devoró sus fundamentos prácticos. Scriptum interruptus> Me llaman para ver qué quiero comer.