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Indagar qué es el periodismo ciudadano para…
- los académicos que estudian el fenómeno,
- los periodistas y ciudadanos que ejercen el nuevo modelo,
- los activistas que lo usan como herramienta,
- los colegas locales
Explicación:
1.) La perspectiva de los académicos que lo estudian como fenómeno en las universidades del primer mundo (Inglaterra, España, Francia, Estados Unidos, etc.)
2.) La mirada de los periodistas y ciudadanos que lo practican en los grandes conglomerados urbanos o pueblos pequeños del primer mundo, donde el acceso a la tecnología es generoso.
3.) El punto de vista de los profesionales y amateurs que se dedican al periodismo en países en conflicto donde el acceso a la información y la libertad de expresión están en jaque.
4.) La visión de los periodistas profesionales y amateurs latinoamericanos (en Chile, Bolivia, Argentina y Venezuela)
Parecería que la discusión sobre la legitimidad del periodismo ciudadano frente a la práctica profesional y académica se da y sólo es relevante en escenarios (socio-político-económico-culturales) donde el peso de los sectores de poder y el de la opinión pública están en constante balanceo, puja o vaivén, pero nunca en relación de absoluta supremacía el primero sobre el otro.
En los países donde la más básica libertad de expresión y el acceso a la información están en la frontera de los ideales, esta discusión se evidencia improcedente e inoportuna.
En tal sentido, podríamos distinguir dos actitudes: la de un periodismo ciudadano activista, resultado de condiciones precarias de libertad de expresión. Y la de otro periodismo ciudadano, aburguesado y consecuente con un generoso acceso a la abundancia tecnológica.
En el primer caso, la legitimidad del periodismo ciudadano surge, más que como un fenómeno subsidiario del acceso del común de la gente a la nueva aparatología, como una necesidad frente a situaciones de opresión, ocultamiento de la verdad y mentira sistematizada.
Allí, donde hablar con voz propia es un riesgo, las nuevas tecnologías vienen sólo a potenciar aquella actitud proactiva: la de marcar la diferencia con las posibilidades que brinda la tecnología.
Un ejemplo: Una ONG nuclea a estudiantes que luchan con sus blogs para restablecer la educación en Uganda. Restablecer la educación: suena caótico aún para los que vivimos en un país, Argentina, donde hay cada vez menos días de clase por las huelgas. Una imagen apocalíptica, de película; como luchar por la falta global de agua o contra muertos vivos. Eso pasa en Uganda. Y eso hacen alumnos que toman las herramientas de comunicación social disponibles para esbozar un cambio.
En el segundo caso, me surge una pregunta: ¿cuándo cobra vigor la legitimidad del periodismo ciudadano burgués?
En otra respuesta a un cuestionamiento sobre la noción de periodismo ciudadano, Steve Franklin me escribe lo siguiente:
“En la red trabajamos de varias maneras. El que quiere reportar noticias lo hace con todas las habilidades que posee. Con entrenamiento y recursos pueden desempeñarse al más alto nivel, como un profesional del periodismo. Pero no significa que no puedan proveer informes de importancia.
Un buen ejemplo es lo que pasó hoy (3 de enero de 2008) en Kenia y recientemente en Pakistán y Burma. Allí, el pueblo usa internet para brindar las imágenes y noticias que otros no pueden. En algunos casos, los periodistas en la red van más allá de las novedades básicas que ven o escuchan, proveyendo más.
Ahí es donde hay un gran crecimiento y potencial.
Se ven periodistas on line que operan en pequeños grupos, que crean sus propios diarios o revistas y que pueden ofrecer noticias y análisis que de otra manera no estarían disponibles.
Además de pensar que todos somos periodistas, Steve también cree que sólo existen periodistas libres y se esperanza de que hay un camino entre el silencio y la confrontación.
“Cuando los medios no ven ni oyen, nadie oye. Nada importa. A nadie le importa. Nadie conoce. Pero cuando hay una noticia y los medios le prestan atención, entonces la ecuación cierra”. En Porqué las noticias hacen la diferencia.
Aquí van dos cuestiones posibles de analizar, en aras de achicar el objeto de estudio.
¿Cómo afecta influye el desempeño de los medios que hacen “periodismo ciudadano” en la agenda de los “medios tradicionales” en internet?
¿Cómo incide la actividad de los “periodistas ciudadanos” en la definición de qué es noticia en los “medios tradicionales”?
Sigo sin investigar si hay citizenjournalists en Bahía Blanca.
Me doy cuenta de que debo acotar el objeto de estudio, el fenómeno que quiero analizar. Y me parece que una buena alternativa sería circunscribirlo a la actividad local.
Tal vez, de la siguiente manera: ¿qué es noticia en los sitios de periodismo ciudadano o participativo en la ciudad de Bahía Blanca?.
Pero subsidiariamente a esa pregunta surge esta otra: ¿existen los medios de comunicación participativa en la ciudad?
En un rato sigo pensando cómo achicar el objeto de estudio.
O supuestos, apreciaciones, consideraciones, cálculos, intuiciones, teorías, estimaciones, posibilidades, conjeturas…
Una tesis es un diálogo con ciertas incertidumbres, supuestos que te surgen en torno a un nuevo tema.
Y así estoy, suponiendo, dudando, considerando, paneando posibilidades, caminos.
Supongo que me estoy metiendo de lleno en mi proceso de tesis. Supongo que ya elegí, ya opté por un tema de tesis nuevo. Supongo que este proyecto me entusiasma. Supongo que es al menos novedoso. Y sobre todo, supongo que lo voy a terminar.
¿Qué estuve haciendo?
Hasta ahora, recopilando material acerca de un tema que me despierta mucho interés y, más que nada, un giga de dudas: el concepto de periodismo ciudadano.
Y en esa cantidad inaprensible de incertidumbres, creo que la más potable de ser explotada como tema de tesis o la más acotada es la siguiente:
¿Qué es noticia en el contexto actual de los medios de comunicación en internet, los blogs, los podcasts, los sms, los teléfonos celulares con cámara, la web semántica, el periodismo participativo, el periodismo ciudadano, el periodismo hiperlocal, etc.?
Y supongo que de esta manera simplifico la pregunta: ¿Qué es noticia?
Suponiendo un creciente predominio de los medios periodísticos en la web y su entrecruzamiento con los medios tradicionales. O partiendo de la base de que existe un circuito mediático por los que pasa “la noticia” con la centralidad de internet como plataforma de difusión.
En este espacio voy a relatar mi proceso de tesis en Comunicación Social. Largo proceso que comenzó hace… no recuerdo. Más de un par de años y muchas cosas en el medio. ¿El tema? No lo sé, todavía. Varios, ninguno… pero este blog tiene fecha de vencimiento: mayo de 2008. ¡Quiero ser licenciado! Que el título engrose mi boleta de sueldo ¡Jajá! Pero no sólo eso. Quiero dejar de arrastrar esta mochila pesada, quiero poder responder –si, me recibí–, quiero estudiar nuevas cosas, empezar nuevos caminos académicos, descubrir nuevos destinos en mi ruta al conocimiento, a la práctica profesional, a la investigación… Praxis.
Inspirado en el blog de Soitu.es, donde cuentan “cómo se frabrica” la web “informativa, útil y abierta” que planean lanzar a finales de 2007.
Principio Antes de terminar de cursar y rendir las últimas materias de la carrera ya habíamos empezado a pensar la tesis. ¿Quiénes? Héctor, Pepe, Patricia y yo, Gustavo. ¿Nadie más? En realidad surgió en base a una propuesta laboral: hacer un sitio web de noticias para la Armada Argentina. Ahí trabajaban Héctor y Patricia, como civiles, y Pepe, un militar. El capitán Ulloa, jefe de prensa del Comando de Operaciones de la Base Naval Puerto Belgrano y director de Gaceta Marinera, lideró esa idea que se concretó después de medio año de quemar pestañas, neuronas, cigarrillos y CD’s. Pero ya mencioné que pasaron muchas cosas en el medio. La más significativa de todas y la única que voy a mencionar es el suicidio de Héctor, en 2002. Patricia tomó otro camino teórico-práctico con mejores resultados y Pepe sigue casi como yo, arrastrando este último trabajo u otro que tiene entre papeles. ¿Y ahora? Elecciones Ahora estoy decidido a recibirme (las razones ya las enumeré en el tercer párrafo y las que se me vayan ocurriendo ya las manifestaré). Resta elegir si seguir con aquel trabajo o encarar uno nuevo. Temas tengo. Ganas de abordar uno de esos, también. ¿Voluntad? no lo sé. Evalúo mentalmente los pro y los contra de esos dos caminos. Ya está hecho. Sólo hay que ponerse a escribir. Puedo agarrar como puntapié inicial el rediseño del sitio. Tengo el marco metodológico casi hecho. Vengo diciendo esto desde que empecé. ¿Elegir un tema nuevo? ¿Hacerlo yo solo? ¿Ponerme a laburar? ¿Contactar a gente que no conozco? ¡Uff! No tengo tiempo. En qué momento querés que lo haga. Tengo 253 proyectos sin comenzar. Otra vez ¡uff! Bueno. Salir un poco. Encontrar nuevos caminos. Descubrir nuevas miradas comunicacionales. ¡Basta de tanta comunicación institucional! Puede estar bueno. ¡¡¡Y los temas soooon!!! Ehhhhhhhhhh… Otra vez, pero sin fanfarria. Y los temas son… A ver. Me acuerdo de un trabajo sobre comunicación comunitaria. Un proyecto de llevar los procesos de recolección y distribución de noticias al barrio, a las sociedades de fomento, a las pequeñas organizaciones del tercer sector. Estaba bueno. La aproximación teórica la escribí casi toda yo. Pero no lo implementamos, está desactualizado y la tecnología se devoró sus fundamentos prácticos. Scriptum interruptus> Me llaman para ver qué quiero comer.
