En otra respuesta a un cuestionamiento sobre la noción de periodismo ciudadano, Steve Franklin me escribe lo siguiente:
“En la red trabajamos de varias maneras. El que quiere reportar noticias lo hace con todas las habilidades que posee. Con entrenamiento y recursos pueden desempeñarse al más alto nivel, como un profesional del periodismo. Pero no significa que no puedan proveer informes de importancia.
Un buen ejemplo es lo que pasó hoy (3 de enero de 2008) en Kenia y recientemente en Pakistán y Burma. Allí, el pueblo usa internet para brindar las imágenes y noticias que otros no pueden. En algunos casos, los periodistas en la red van más allá de las novedades básicas que ven o escuchan, proveyendo más.
Ahí es donde hay un gran crecimiento y potencial.
Se ven periodistas on line que operan en pequeños grupos, que crean sus propios diarios o revistas y que pueden ofrecer noticias y análisis que de otra manera no estarían disponibles.
Además de pensar que todos somos periodistas, Steve también cree que sólo existen periodistas libres y se esperanza de que hay un camino entre el silencio y la confrontación.
“Cuando los medios no ven ni oyen, nadie oye. Nada importa. A nadie le importa. Nadie conoce. Pero cuando hay una noticia y los medios le prestan atención, entonces la ecuación cierra”. En Porqué las noticias hacen la diferencia.

2 comments
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Febrero 28, 2008 a 11:30 am
Francisco de Zavalía
Primero tenés que definir qué es el periodismo. ¿Basta trasmitir una noticia o hay que hacer algo más? Es importante porque de ello depende de que la ley te proteja. ¿Periodista o abogado? Libertad de expresión en la era digital
Marzo 7, 2008 a 11:11 am
gustavopereyra
Gracias Francisco por tu aporte y entiendo tu punto de vista enriquecedor. Estuve meditando sobre tu comentario.
Pero el marco legal es posterior a la práctica. Y creo que debe ser así. Un marco que contenga una práctica profesional o amateur contemplando todas las aristas y brindando justicia y equidad a todos los actores.
La condición periodística está ya definida en la sociedad. Todos reconocemos qué o quién es periodista.
Tampoco importa definir si un blogger es o no periodista. Se decanta por su actividad. Actualizar mi blog con fotos de mi gato y los de mis vecinos no me convierte en periodista y tampoco hay una intencionalidad periodística en ello.
La ley tiene que proteger a ciudadanos que ejerzan su derecho a la libre expresión y al acceso a la información, indistintamente de la profesión que ejerzan.
Que sólo un grupo tenga la potestad sobre ese derecho está divorciado de un ideal de justicia equitativa.
Pensar en una elite productora y administradora de sentido y sentar bases jurídicas para avalar esa práctica es al menos una promoción evidente de una aristocrática de los medios.
Prefiero que las personas, en el uso e interacción, sean quienes den esa potestad.
¡Nos vemos por acá!